Adriano fue uno de los mejores delanteros brasileños a comienzos del Siglo XXI. Sin embargo, tuvo varios problemas personales y su vida cambió, principalmente tras la muerte de su padre.
Adriano debutó en Flamengo y gracias a sus goles fue fichado por el Inter de Milán. Luego fue cedido a la Fiorentina y Parma para que terminara de consolidarse y con 22 años regresó al Inter donde estaba el rionegrero Iván Ramiro Córdoba y otros importantes jugadores como Fabián Carini, Javier Zanetti, Esteban Cambiasso, Juan Sebastián Verón, ‘Kily’ González y Álvaro Recoba.
Justo cuando estaba en lo más alto de su carrera, el deceso de su progenitor lo cambió todo. “La muerte de mi padre me dejó un vacío enorme, acabé sintiéndome muy solo y me aislé cuando murió. Fue lo peor. Me vi solo, triste y deprimido en Italia, y es cuando empecé a beber. Solo me sentía feliz bebiendo, todas las noches. Bebía todo lo que me ponían delante: vino, whisky, vodka, cerveza”. Dijo Adriano al portal del Inter en 2020.
Cierto día, Iván Ramiro Córdoba compartió habitación con el brasileño y durante varias horas estuvieron dialogando. El rionegrero le dijo, entre muchas palabras, que él era una mezcla entre Ronaldo y Zlatan Ibrahimović. Le hizo ver de mil maneras que podría ser el mejor jugador del mundo si se lo proponía y desde entonces forjaron una gran amistad.
Sin embargo, su tristeza por la ausencia de su padre fue mayor y nunca pudo recuperar su nivel, aunque en lo personal, según dicen, sí pudo recuperarse. Recientemente, Adriano estuvo en el clásico entre el Inter y Milán y allí se reencontró con Iván Ramiro Córdoba quien publicó un mensaje en sus redes sociales: «Adriano, un buen tipo como pocos, un alma noble y un corazón enorme«.
¡Dos grandes exfutbolistas sudamericanos!