En un partido bastante parejo, Italia y España empataron a un gol en 120 minutos, gracias a los goles de Federico Chiesa a los 60′ y de Álvaro Morata a los 80′, y tuvieron que definir el clasificado a la final a través del punto penal.
Allí, la selección italiana fue más eficaz y el portero Gianluigi Donnarumma se convirtió en figura al atajar el penal de Álvaro Morata para darle la clasificación a su equipo a la gran final.
Los dirigidos por Roberto Mancini buscarán el título el próximo domingo cuando enfrenten al ganador del partido entre Inglaterra y Dinamarca que se jugará mañana miércoles.